En 1988, me dedicaba a la fotografía en blanco y negro, mi pasión infantil por la pintura había quedado atrás, sin embargo un día unas temperas acabaron mezcladas sobre un pincel el cual impregno de color algunas de mis fotos.
En este caso la imagen era de una amiga bailando en el salón de la casa de estudiantes donde vivía.
Desde entonces la fotografía dejo paso a los lienzos, Aunque la continuo practicando.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada